recarga de coches eléctricos en farolas

 

Berlín va a continuar su proyecto de conversión de farolas en puntos de recarga. Si en 2013 ya convirtieron 100, ahora quieren multiplicar por 10 el número con un coste muy reducido para tratar de fomentar, sin necesidad de penalizar al coche tradicional, la compra de un vehículo eléctrico.

 

No es una novedad el tratar de convertir una farola en un punto de recarga para coches eléctricos. En muchos medios se ha hablado en varias ocasiones sobre las numerosas ventajas, no solo económicas, que tienen este tipo de proyectos. El primero, es que democratizan el punto de recarga al poder ser instalado cada pocos metros sin una instalación muy costosa, pero sobre todo porque lo harían un elemento más de la urbe.

 

Ver un punto de recarga pensado para coches eléctricos es muy raro, en ciudades como Madrid o Barcelona existen unas cuantas plazas de aparcamiento públicas provistas con este sistema, pero muchas no funcionan, o están invadidas por coches no eléctricos... digamos, para ser francos, que depender de la instalación pública para cargar tu coche es un fracaso. Y esto puede solucionarse, al menos la sensación de no tener un sitio donde cargarlo, convirtiendo las farolas en puntos de carga.

 

farolas para recargar coches eléctricos

 

Pekín (China) ha sido la primera ciudad en abordar este problema planteando esta situación pero Berlín ha entrado en esta particular batalla. Para reducir los niveles de contaminación de las grandes ciudades se pueden hacer dos cosas: penalizar lo que hasta hace poco se premiaba (tener un nuevo coche, un SUV...) con restricciones, cortes de tráfico, subida de impuestos... o bien premiar la novedad, es decir, fomentar el uso de otro tipo de movilidad.

 

¿Vosotros qué preferís? Yo prefiero la segunda opción. Si las administraciones tienen que reducir sus niveles de contaminación no basta con poner bicicletas, sino que hay que fomentar un cambio de mentalidad, pero no puede ser que el primer paso lo de el cliente. No vale que seamos los primeros en comprar el coche eléctrico y que luego se piense en cómo adaptar la ciudad. Berlín ya tiene sobre la mesa un proyecto para convertir 1.000 farolas públicas en puntos de carga para coches eléctricos. El coste estimado de esta operación será de 400 euros por cada farola, es decir, una inversión de menos de medio millón de euros para fomentar la compra y el uso de este tipo de vehículos.

 

recargar coches eléctricos en farolas

 

Para usar estas farolas tan solo habrá que adquirir una tarjeta específica que les permitirá acceder al cargador instalado en la farola pero también a más de 2.500 puntos de cargar instalados por toda Europa. Este proyecto lleva en pie desde 2013, cuando ya se convirtieron las primeras 100 farolas, pero el objetivo es multiplicar este número por 10 y conseguir que la gente no vea al coche eléctrico como algo raro sino como una solución a un problema para la salud como es la contaminación de las ciudades.

 

Fuente: Hipertextual