Juan Martínez Cuadrado

Un ratón para clicar sin dedos

 

En este artículo hablamos de un invento consistente en un ratón sin botones para personas discapacitadas, y de su inventor, alumno de la Universidad de Burgos (UBU).

 

El alumno Juan Martínez Cuadrado de la Escuela Universitaria Politécnica de la Universidad de Burgos, ha diseñado un dispositivo electrónico para que personas con discapacidad usen más fácilmente el ordenador a través de la red inalámbrica Bluetooth.

 

Cómo manejar un ordenador sin usar los dedos es un reto tecnológico muy inspirador para un estudiante de Ingeniería Electrónica Industrial y Automática. Al menos, así lo explica el recién graduado Juan Martínez Cuadrado, que ayer defendió su trabajo de fin de estudios en en el campus del Vena de la Politécnica: "Emulador de ratón Bluetooth para personas discapacitadas", tutorizado por los profesores José María Cámara y Miguel Ángel Lozano. «Me interesa la relación entre tecnología y discapacidad, que es una materia en la que mi tutor ha trabajado con diversos proyectos. Y poder hacerlo con tecnología punta es muy estimulante para un ingeniero electrónico», señaló, destacando que para llevarlo a cabo pudo emplear una impresora en tres dimensiones, propiedad de la UBU.

 

Los objetivos iniciales del proyecto, calificado con sobresaliente, fueron dos: habilitar un sistema que permita manejar el puntero de un ratón sin manos y que ese dispositivo pueda conectarse a cualquier ordenador. Y los dos fueron resueltos con éxito, tal y como se explicó y demostró ayer ante el tribunal examinador y del público. Para ello, Martínez pensó en un pequeño dispositivo electrónico USB que emula el funcionamiento de un ratón, aunque los movimientos del cursor y el accionamiento de los clics se hacen de forma remota desde una tableta o desde un teléfono móvil a través de la red inalámbrica Bluetooth. Es decir, no hay botón derecho o izquierdo que pulsar con los dedos, ya que está pensado para personas con problemas de movilidad y por lo tanto, las manos tienen un papel secundario.

 

Para probarlo, Martínez compareció en la defensa de su proyecto con un móvil sujeto a su muñeca derecha con una cinta de las que usan los aficionados al atletismo para llevar el teléfono o un reloj pero si se usa una tablet, el mecanismo es idéntico. En el mismo espacio, tenía un ordenador con el dispositivo que hace las funciones de un ratón convencional conectado. «Si el usuario inclina el móvil (o la tablet) en un sentido o en otro, la flecha también se mueve en la pantalla», afirmó, recalcando que ésto permite el uso a personas con movilidad reducida en las extremidades y también a los diagnosticados de párkinson, porque el movimiento que conlleva el temblor propio de la enfermedad no es suficiente para activar el ratón. «Y para los clics con lo que sería el botón derecho o el izquierdo, pueden tocar la pantalla o, de nuevo, accionarlo con un movimiento intencionado», dijo.

 

De esta manera, se facilita el uso del ordenador a personas que, si no, tendrían muchas dificultades para manejarlo o necesidad de ayuda de un tercero para hacerlo. «Además del ordenador, lo único que necesita el usuario es un móvil o una tablet y el dispositivo electrónico que se conecta como un USB», añadió, recalcando que el diseño se había hecho con impresora 3D y que le había sorprendido el resultado. «No creí que fuera a quedar así», dijo Martínez.

 

La exposición incluyó un análisis económico que cifra el coste de producción en 8.963 euros, aunque la fabricación en serie podría rebajarlo hasta los 80 euros y ponerlo a la venta en tienda por 100 euros.

 

Fuente: Diario de Burgos