protesis de brazo con tacto

 

Dennis Sorenson perdió parte de su brazo izquierdo en un accidente ocurrido hace 10 años. No fue ningún accidente de tráfico ni laboral, sino que la tragedia ocurrió cuando Sorenson estaba manipulando un cohete de fuegos artificiales, el cual explotó en su mano causándole la grave lesión. Como resultado, los médicos tuvieron que amputar parte del brazo.

 

Desde eso entonces, Sorenson, que ahora tiene 36 años, ha estado utilizando una prótesis corriente para llevar a cabo la mayoría de las tareas diarias. El problema de las prótesis tradicionales es que, obviamente, no podemos sentir nada con ellas. Pero la suerte de Sorenson cambió cuando comenzó a formar parte de un nuevo estudio entorno a una prótesis avanzada.

 

Lifehand 2 es el nombre que recibe la nueva creación de un grupo de investigadores del Federal Institute of Technology de Suiza (entre otros) y permite que el usuario recupere la sensación del tacto perdida. La prótesis es colocada a través de una cirugía, en la cual además se insertan pequeños conductores eléctricos en el brazo de la persona, los cuales se encargan de conectar los sensores ubicados en los dedos con los nervios del brazo.

 

Lifehand 2 ha permitido que Sorenson distinga distintas cosas y texturas. Es capaz de diferenciar una pelota de baseball de una mandarina, una botella grande de una pequeña y otras comparaciones similares, todo a través del tacto por supuesto.

 

Sorensen dice que la experiencia es increíble, ya que por primera vez en años su brazo izquierdo y su cerebro vuelven a trabajar juntos como ocurría antes del accidente.

 

Fuente: Mashable