regla de los cinco segundos

La regla de los cinco segundos

 

Se te cae al suelo una galleta, la recoges, soplas un poco y te la metes en la boca con la esperanza de haber eliminado las bacterias que pudiera haber cogido. Eres un fiel seguidor de la regla de los cinco segundos: se puede comer algo que se ha caído si ha estado en el suelo cinco segundos o menos.

 

¿ES FIABLE ESA NORMA?

 

Un estudio de la Universidad de Aston (Inglaterra) sugiere que sí. Sin embargo, una investigación de 2007 de la Universidad Clemson (Carolina del Sur, Estados Unidos) concluyó que no: de haber una regla, debería ser de «cero segundos».

 

Lo curioso es que ambos estudios emplearon métodos idénticos y ofrecían los mismo resultados, aunque con conclusiones diferentes. ¿Entonces?

 

Parece claro que cuando se cae un alimento, las bacterias vivas del suelo se adhieren a él. Los dos estudios se propusieron determinar cuánto tiempo necesitan para hacerlo y para ello probaron con tres superficies distintas: azulejos, madera y alfombra.

 

Ver: «Las larvas de avispas desinfectan su alimento».

 

El equipo de Aston utilizó las bacterias Escherichia coli Staphylococcus aureus y probó con alimentos distintos (desde pan seco a caramelos pegajosos), mientras que el de Clemson utilizó la Salmonella typhimurium, mortadela y pan.

 

Los resultados eran coincidentes en varios aspectos. Cuando el alimento entra en contacto con la superficie contaminada, la transferencia de bacterias es inmediata. Las baldosas y la madera pasan muchas más bacterias que las alfombras. Como es lógico, el equipo de Aston descubrió que los alimentos más pegajosos cogían más bacterias que los secos.

 

«Los resultados del estudio de Aston confirman los nuestros», firma Paul Dawson, autor del estudio de 2007 de la Universidad Clemson.

 

Artículo relacionado: «Los restos de Prozac pueden acabar con la bacteria E. Coli en los grandes lagos».

 

Anthony Hilton, responsable del estudio más reciente, se muestra de acuerdo. «Sin embargo, la eficacia de la transferencia es muy baja, de ahí la regla de los cinco segundos. Según nuestro estudio, solamente una millonésima parte de la población bacteriana pasó a los alimentos secos, y aproximadamente 20 veces más a los pegajosos».

 

Dawson no está de acuerdo: «El tipo de superficie o el tiempo de contacto no son relevantes. Se transfieren bacterias suficientes para contaminar a quien ingiera el alimento».

 

No hay duda de que ambos expertos siguen normas diferentes, ¿cuál es la tuya?

 

Fuente: National Geographic