florence lawrence invención del intermitente y luz de freno

 

Todo el mundo sabe qué son los intermitentes y las luces de freno en los coches. Sin embargo, su inventora, Florence Lawrence es muy desconocida.

 

Aunque forma parte de la historia del cine y del automovilismo, su nombre sin embargo ha permanecido durante muchos años en un segundo plano. Pero no así sus inventos, como los intermitentes y las luces de freno, que siguen estando en todos los coches desde que esta mujer llamada Florence Lawrence los ideó y los instaló en sus coches, una de sus grandes pasiones.

 

Lawrence nació en 1886 en Canadá, y desde muy pequeña vivió el mundo de la interpretación, ya que su madre era actriz de teatro. Ya a los 12 años, y tras la muerte de su padre se unió a la compañía de teatro  de su madre. Sin embargo, la compañía pronto se disolvió debido a una serie de disputas. Lawrence y su madre se mudaron a la ciudad de Nueva York en 1906.

 

Comenzó su carrera en el cine en el año 1907, donde es considerada como la primera estrella mundial. Aunque participó en una gran cantidad de películas, y pese al éxito tras firmar un importante contrato de mil dólares a la semana con una compañía, falleció en el olvido tras haberse gastado gran cantidad de dinero en la tumba de su madre.

 

Pero antes del declive profesional y económico amasó una gran fortuna, gracias a la cual se pudo dedicar a otra de sus grandes pasiones, los coches. No solo se hizo propietaria de varios, también era habitual verla disfrutar de su conducción.

 

La práctica al volante la impulsó a hacerles algunas mejoras, y entre ellas estaban dos «atrilugios», ya que no se trataba de los intermitentes y frenos actuales, de luces. Lo que ella ideó fueron una especie de brazos que se montaban en el parachoques trasero. Al pulsar un determinado botón el brazo se desplegaba para indicar la dirección que iba a tomar el coche. Con los frenos pasaba algo similar, ya que se trataba de un cartel con la señal de «stop» que de este modo hacía notar al vehículo que nos seguía nuestra intención de detenernos.

 

Podemos pensar que la importancia y repercusión que estos dos elementos han tenido hasta llegar a nuestros días podían haber supuesto importantes ingresos para Florence Lawrence, pero como esta actriz e inventora no los llegó a patentar, los fabricantes de vehículos empezaron a integrarlos en los coches y a desarrollarlos sin necesidad de abonarle cantidad alguna.

 

Fuente: ABC