Es el material del futuro. Del inmediato, se supone, porque son muchos los avances que se han realizado utilizando el grafeno como base. Este componente no acaba de ver una aplicación práctica masiva, pero eso no impide que se sigan demostrando sus grandes propiedades en el mundo de la tecnología.

 

La última de esas características es su conductividad eléctrica, que según un estudio de físicos del Georgia Institute of Technology en Atlanta es 10 veces superior a la que se suponía que este material podría ofrecer en teoría.

 

El proceso de fabricación de las “tiras” de grafeno ha sido distinto a lo habitual y se ha basado en un proceso que se describió por primera vez en 2010. El resultado hace que ese movimiento sin obstáculos hará que los circuitos transmitan las señales mucho más rápido y sin los problemas de sobrecalentamiento que normalmente se producen en los chips fabricados con semiconductores.

 

Varios expertos indican lo prometedor de estos descubrimientos, y entre ellos en Nature citan a Francisco Guinea, un físico teórico que trabaja en el Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid, que afirmaba que “el equipo ha estado mejorando tanto el sustrato como la capa de grafeno sobre él desde hace cerca de 10 años y ahora están recogiendo los frutos de ese trabajo“.

 

Otros científicos destacan que con tiras de grafeno más largas aparecerían defectos en el material que destruiría esa rápida conductividad. Antonio Castro Neto, director del Centro de Investigación del Grafeno en la Universidad Nacional de Singapur comentaba que eso “es inevitable. Lamentablemente, el grafeno no es el material que debería usarse para aplicaciones digitales“, apuntando al fosforeno como alternativa en el segmento de los semiconductores.

 

Fuente: Javier Pastor (Xataka) Nature

 

Artículo publicado en Revista de Ingeniería el lunes 17 de febrero de 2014